A veces las palabras se quedan cortas o no las entendemos
y en este diálogo de mujeres que planteamos sucede que coincidimos en esto.
_ ¿pero… tu me estas escuchando?
– estoy harta
– yo también
A.S C.W

La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante
permanece tranquilo en el centro de la estancia
Anatole France

Cuando las palabras muestran su fragilidad descubrimos las dudas que permanecen ocultas en el
pensamiento.
Somos un muro bailando fuera de él en un espacio donde las huellas evaporan el aire soñado por
las miradas. Los movimientos adoptados por el lugar encuentran el aliento en la intimidad liberada
por las emociones generadas con el cuerpo.
Los diálogos atraídos por el silencio de la sombra buscan en la claridad de las aguas reflejadas la
certeza de la duda. No sabemos que hacer… Seguiremos bailando.
Luis Martínez